Deströyer 666 en Salón Bolívar: Wildfire & cold steel!

Crónica: Roger Valdivia.
Fotos: Ginger Uribe.

Tanto Hell Desecrator como Ex Inferiis, dejaron a los fanáticos calientitos por más de una hora de concierto que exhibieron los reubicados en Londres, Inglaterra; Destroyer 666.

Las dos bandas, H.D. (black/thrash) de Querétaro y E.I. (death/thrash) de Irapuato, dejaron en claro que la provincia está presente en la escena metalera de forma maciza con todo el olor a muerte y oscuridad. El metal es mexicano, se representa bien y no importa su estado de origen, la calidad es eminente para este par de ejemplos. A pesar de unos atrasos temporales, se recuperó el tiempo y se reajustó el horario de manera que la banda que depende del transporte público llegara a su casa sin pagar ningún peso extra de los contemplados.

Alrededor de las 22:15 horas, salió al escenario la banda que promueve actualmente el EP titulado Call of the Wild (2018), para incendiar las mentes y las cabezas de sus más fieles seguidores en nuestro país. De su último LP de estudio llamado Wildfire (2016), la que canción que lo titula de la misma forma, fue la segunda en el recargado setlist que preparó la banda; puro thrash / black metal que hizo azotar esos cráneos con cabelleras acicaladas.

Por su parte, la versión bañada, más fitness, mucho menos tatuada y definitivamente, mucho más rubia de Dez Fafara (Coal Chamber / DevilDriver), relució a través del bajista K.K. Warslut, único miembro constante y fundador de los formados en 1994. Inclusive, hizo presencia con un peculiar eco en la voz, para brindarle mayor poder destructivo e invocación de espíritus demoniacos al ambiente, que hicieron que los hechizos siniestros aparecieran por cada rincón del Salón Bolívar. Además de esto, se demostró en vivo a través de la canción I am the Wargod, que tienen un dominio múltiple y virtuosismo de los subgéneros del metal black, thrash y por instantes un tanto speed. Una ejecución técnica, desgarradora y ultra violenta en cuanto riffs, batería y gritos refiere. Trialed by fire también apareció y la intensidad nunca bajó, al contrario, los decibeles fueron subiendo de manera que los asistentes del foro quedaron sudorosos y rocanroleados.

Finalmente, en su encore, ante un público con tantas ganas de una exhibición extra de poder musical, rindieron homenaje a Mötorhead con Iron Fist en versión black / thrash. La banda que se tomó 7 años entre el Defiance (2009) y Wildfire (2016), nos hizo comprender por qué valió tanto la pena entre un disco y otro con su actuación en vivo. A pesar de que ya se habían presentado en México, esta fue la primera de muchas que quisiera ver a esta mega banda con todo el punch.

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