Omen en Foro Moctezuma: From disaster to glory!

Crónica: Bruce Alexander “The Great”.
Fotos: David Kuri.

Iniciaré señalando que el detalle más grande que nadie se esperaba esta noche, fue la cancelación repentina y sorpresiva de Cage; banda por la cual muchos habían comprado su boleto. Sin embargo, esto no demerita para nada el serio trabajo que ha estado haciendo Metal Union Productions en su historia. Lamentablemente, ahora le tocó vivir un aspecto desafortunado que sólo ellos supieron cómo solucionar realizando un descuento a los boletos tras lo sucedido. Se tomó una excelente decisión.
En la noche se requirió del gran talento de bandas como The Ripper, Solarian y Disaster Machine. Todas y cada una de ellas hicieron un buen trabajo como todos los presentes lo estábamos esperando. Es importante destacar que Disaster Machine conquistó con su dirty rock. Destacaré su llamativo vestuario y la voz de Carlos Fox, limpia y de nivel para cualquier oído.
Por su parte, Omen haría su regreso al Foro Moctezuma después de haber dado un show en Enero junto a Steve Grimmett’s Grim Reaper. En esta ocasión, estaríamos viendo a dos nuevos miembros en la banda para ver si la armaban o de plano no. Como era de esperarse en cierto punto de la velada, las luces se apagaron y el poco pero cálido público empezó a acercarse al escenario para darse su dosis de un power metal bien ochentero.
Todo comenzaría con Premonition / Termination de su segundo disco Warning of Danger (1995). Kenny salió con toda la imagen metalera, unos pantalones bien entubadillos de piel y sin playera, dejándonos ver que no importa si tienes 62 años o más, la pasión por la música y el estilo jamás se van a perder. De hecho se ve en mejor forma que su hijo Greg Powell, quién después de un rato, regresó a la banda para darle el ritmo a las hermosas y poderosas letras de los californianos. En cuanto al bajista y baterista de la banda, quienes son relativamente nuevos, simplemente puedo decir que Roger Sisson (bajista) es muy amable debajo del escenario. No toca nada mal, pero le hace falta más de presencia, eso sólo se lo dará la experiencia.
Y citando a Reece Stanley, todo el tiempo estuvo muy entrado dándole con todo a los tambores, la rifó el tío.
Después de lo citado, pudimos escuchar clásicos de su primer disco Battle Cry (1984), con rolillas como Death Rider, Dragon’s Breath y Last Rite. Esa noche hubo pandilla que conoció a Omen por el soundtrack de un juego llamado Brütal Legend, ya que su canción The Axeman alcanzó una popularidad aún más grande gracias a este impulso y todos empezaron a matear y a cantar con cerveza en mano. Battle Cry, Die By the Blade y Teeth of the Hydra, fueron las encargadas de cerrar esta velada, donde al finalizar, Kenny le puso la guitarra a su hijo encima y Greg se rifó en corto un solo de guitarra. Después, Kenny se aventó al público y de verdad que su cara de felicidad, demostró la enorme sencillez y profesionalismo con la que cuenta. Pasamos de la incertidumbre al éxtasis total. Bien bajado ese balón.

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