Blasphemy en el Circo Volador: Dioses de la guerra y su culto a Satán

Crónica: José María Pérez.
Fotos: Angélica Rincón.

Los Dioses de la guerra llegaron a nuestro país tras 33 años de espera. Listos para dirigir sus ejércitos de peste, muerte y destrucción, arribaron al lobby del Circo Volador en sus  jinetes en llamas.

Sacrocurse: Expect The arrival of the suffering      
Directo de Monterrey, Nuevo León, los chicos formados en 2012 nos presentaron un frenesí de titánicas proporciones. Este trío del norte de nuestro país no tuvo piedad y destrozó el escenario con un audio en su punto perfecto. Las vibraciones infernales de su acto se sentían en las suelas de nuestros zapatos y nos cargaban de ansiedad. Grato sabor de boca de estos padrinos con su black/death lleno de temas infernales, caóticos e inundados en blasfemia pura. Abrieron en grande.

Ex-Inferiis: More than morbid visions  
La fuerza y el sonido extremo de Ex-Inferiis se hizo presente en cada rincón del venue. Con uso de hielo seco dieron la apariencia de estar en un lugar distante, sombrío y sobre todo con elementos que evocan sacrílego. Su set fue fugaz pero contundente. Con pequeñas pausas para agradecer al público y a los organizadores de tremendo evento, los horns up se levantaron en el aire y los coros hicieron temblar nuestros nervios hasta el límite de la locura. Todos y cada uno de los himnos de esta actuación iban al cantico de “Ave Satán”. ¡The Goat Destroyer desprendió la maldad con las cabras que merodeaban nuestra mente!

Morbosidad: So sick      
Más adelante en este evento, desde Estados Unidos de América, los hermanos latinos impartieron cátedra para un público prendido y hambriento de más sudor, anarquía y delirio. Tomas Stench portó una cruz invertida en su cuello, tomó el micrófono y se vio envuelto en una niebla que por efecto de la luz roja, parecía una nube de sangre y sufrimiento. La exhibición de Entre la Muerte y Desolación, Dios Muerto, Sangriento Sacrificio Cristiano, Castración Bestial y Cadáver Descompuesto Bajo La Cruz, dominaron las mentes de los presentes.  En medio de todo esto,  su vocalista dio un gran trago a su cerveza y los asistentes enloquecieron al ver el brindis de la oscuridad. ¡La gente ya andaba bien loquilla!

Blasphemy: Gods of war   
Y cuando parecía que toda la exaltación ya había sido derrochada, la noche no estaba aún en su punto más lúgubre hasta que el Baphomet fue elevado en el escenario como nunca antes. Para aprovechar la ocasión, los músicos salieron a convivir con la gente que los esperaba desde hace tres décadas, en un gesto de camaradería. Una brecha bastante amplia entre generaciones se visualizó a cada momento. Una de las primeras bandas que fusionó el death con el black de forma extrema, posó en el pódium como huracán. La niebla se hizo mucho más densa y cubrió todo el escenario que apenas dejaba ver a los canadienses, todo lucía como un auténtico altar pagano preparado para un ritual lleno de caos y euforia. Las guitarras sonaron con muchísima adrenalina y la batería y el bajo retumbaron en nuestras cabezas obligándonos a sacudirlas sin parar.  Puedo decirles que este fue un concierto de culto y el cual fue dedicado hasta el último presente que apoyó con todo. Blasphemy dejó en claro que son todos unos Dioses del black/death y que en algún momento volveremos a verlos tras esta gran respuesta. Gracias a nuestros amigos de Cvlt Magazine y Porco Dio por la excelente noche. It was Brutal!

 

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